Ensimismado por encontrar la manera de rehacerme de la nada, de creer nuevamente en esa verdad absoluta y relevada, de personificar mis sueños incompletos, de tener una fe incólume en cada paso, de poder sonreír a cada persona libre de vergüenzas y complejos.
Después de todo, me paso los días en búsqueda de felicidad, sé que es egocéntrico, antojadizo, y en exceso auto referente, pero lo necesito, preciso dar alivio a esta vida tan intensa como poco interesante.
Al menos hoy, sé que es un día más, hoy no es tiempo para elucubraciones, para proyecciones de lo que quiero o para pretender llenar todos los cabos sueltos del presente. Mañana quizás lo sea, quién sabe, quiero creer que sí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario